Cáceres

Al igual que a la ida hicimos noche en Salamanca, a la vuelta paramos en Cáceres para que no se nos hiciera el camino muy largo. Llegar a Cáceres desde Cantabria fue como salir de una nevera a un horno, aproximadamente. Aun así disfrutamos de una tarde noche muy interesante en el casco histórico de la ciudad extremeña.